NO ME GUSTAN LOS ANIMALES

Por: Byron Mural

 

Un perro siempre fue el guardián de mi casa desde que tengo memoria, mi padre, a quien le encantan estos animales, acostumbraba tener uno siempre amarrado a una pequeña casa para que cuidara por las noches.  Nunca me acercaba a él y cuando lo hacía era para alimentarlo, cuando me quedaba solo y tenía que velar por él, todos los perros me reconocían, pero no era porque los tratara mal, al contario cuando papá salía, solía soltarlo y dejarlo corretear por toda la casa, cosa que siempre estuvo prohibido, porque el perro solo se soltaba de noche. Pero me gustaba verlo juguetear por todos lados.

 

Aunque ahora, vivo solo, no he pensado jamás en comprar un perro, ni un pájaro, ni una serpiente ni ninguna clase de animales, porque NO ME GUSTAN, pero eso no significa que los trate mal, prefiero no comprar uno a tenerlo amarrado o preso en una jaula, últimamente he visto imágenes horrorosas de personas que maltratan los animales, si, esas mismas que “dicen amarlas”, los animales no son nuestros esclavos y si no nos gustan, es mejor dejarlos libres o no maltratarlos.

 

La mitad de los animales sufren atrocidades por sus dueños, muchos son vilmente maltratados, son llevados de pueblo en pueblo para ser exhibidos en circos, otros simplemente son tirados a la calle cuando ya están viejos y no pueden cuidar de la casa, en los años noventa miles de perros dálmatas fueron adoptados por moda, cuando Disney sacó su famosa película 101 dálmatas, y al pasar del tiempo, cuando la fiebre pasó, los pobres animales –ya pasados de moda- tuvieron que enfrentarse a la triste realidad de ser echados de sus casa.

 

Si no te gustan los animales, no les hagas daño, déjalos libres, al final… eso es amarlos más que los que se jactan de quererlos y los tratan como esclavos.