MORIR EN PAZ

Por: Byron Mural

 

La muerte es un tema que poco nos gusta tocar, todos tememos nuestro final y, no es de nuestro agrado imaginar el día en que el ángel del descanso eterno venga por nosotros, pero, ¿Cómo podemos hacer para que un ser querido pueda morir en paz?

Lo contrario a la muerte obviamente es la vida, cuando una persona nace hay júbilo, sonrisas y felicitaciones, pero, ¿Por qué cuando morimos algunos de nuestros seres queridos prefieren alejarse? Me refiero a alejarse físicamente y dejarnos morir para luego acercarse a nuestro cadáver.

La razón es simple, no es que no nos amen, simplemente no nos preparamos para ayudar a un ser querido a partir, lo ideal sería que un hijo muera en brazos de su madre, sabiéndose protegido y escuchando palabras de calma de ella, sabiendo que es una puerta la que se abre, la puerta del más allá, cuando una madre muere, ésta, debería de morir en brazos de uno de sus hijos o de su esposo, éste debería darle las mismas palabras, palabras de sosiego para que su tránsito sea lleno de paz.

La gente buena, debería morir así, rodeado de sus seres queridos y en brazos de alguien que lo haya amado en vida, que le demuestre que aunque será una pérdida irreparable, tras esa puerta hay una oleada de paz, paz a la cual el moribundo debe acudir, ese sería uno de los últimos regalos que una buena persona merece recibir y no dejarlos solos, ahogándose en su soledad.

He visto a mucha gente buena morir, sola, en un asilo de ancianos, después de dar tanto amor, en la calle, muriendo de frío, después de dar tanto calor, en una cantina, muriendo de soledad, después de dar tanta felicidad. Es injusto, cuando el Ángel de la muerte llegue para llevarse a uno de los tuyos, haz tu trabajo y ayúdale a partir en paz.