VIVE, NO TENGAS MIEDO

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Por: Byron Mural

 

El ser humano parece importarle mucho lo que pasa a su alrededor, lo que la gente piensa y muy rara vez -si no es que nunca- hace una pequeña introspección:

 

*¿Estoy en el trabajo que me gusta?

*¿Me siento feliz con lo que hago?

*¿Es realmente ésta la persona que quiero a mi lado hasta mi muerte?

*¿Merezco lo que les exijo a mis hijos?

*¿Estoy cumpliendo mis metas?

 

Cientos de preguntas deben hacerse de vez en cuando y contestarse a sí mismo con toda la franqueza del mundo, la mayoría de las personas prefieren sacrificar su vida, su felicidad, su bienestar por una sociedad que no se cansa de criticar. Sacrificamos nuestra vocación por tener un trabajo que sea rentable.  El 75% de las personas están trabajando en algo que no les gusta, en algo que los estresa, en algo que lo único que piensan es en el día en que por fin sea fin de semana.

 

Algunas personas, no son lo que son, me refiero a que aparentan ser algo por mantener felices a una sociedad que hoy piensa una cosa y mañana pensará algo muy distinto.  En la sociedad hay varios anillos de presión:

 

UNO: LA PRESIÓN SOCIAL.  –oh es que es tan inteligente, oh si, tiene tanto dinero, tiene tanto poder, es tan popular, es tan guapo, es tan pobre, no se merece a los amigos que tiene, no se merece la esposa que tiene, debería tener un mejor marido, no creo que esa mujer se merezca a ese hombre tan horrible. ¿En serio, ese hombre no se da cuenta que esa mujer tan joven está con él por puro interés?

 

DOS: LA PRESIÓN FAMILIAR. –No entiendo como mi hermano puede tener esos hijos tan mal educados, honestamente mi hermana no se merecía un hombre como el que tiene, ¿Y por qué mi sobrino no se ha casado? ¿No será mariquita?, ¡Como demonios fue que mi hermano permitió criar a un hijo que no es suyo!, ¿Qué le pasó a mi prima que se juntó con ese viejo lleno de hijos?

 

TRES: LA PRESIÓN RELIGIOSA: -Ay si, vi a hermana Gracielita hablando con el vago del barrio, ¿será que se piensa fijar en él? Yo a hermano Egidio le sentí un olorcito a cerveza, ¿será que ya recayó en el vicio?  A mí no me gusta el chisme, pero dicen que hermano Gerardo anda muy cariñoso con hermana Cecilia y los dos están casados.

 

Es indispensable tirar las cargas pesadas que no nos sirven para nada, en mi experiencia personal tuve que poner en balanza la religión y mi felicidad, y opté por la segunda, aunque la religión me llenaba espiritualmente, al llegar a casa me sentía solo, aislado. Limpiar un poco mi camino de gente toxica también ha funcionado, ¡vamos no tengas miedo!, por salirte de la Iglesia el mundo no se va a terminar, por dejar a tu familia e irte a un apartamento el mundo no se va a acabar, por salir con tus amigos un fin de semana y tomarte unos tragos, el mundo no se va a acabar, ve y mira que hay más allá de la montaña, explora, vive, viaja, sonríe, se feliz, se feliz a tu manera, ama a tu manera, no es necesario apegarte a los códigos morales, -Siempre y cuando no violes la ley- aprende a quebrar las reglas, a ser menos estricto contigo mismo.  Vive, no tengas miedo.

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