G20 en Argentina: siete momentos inesperados e incómodos que deja la primera jornada de la cumbre

24

Lo pueden preparar por años, meticulosamente, con todo el cuidado. Pero siempre hay algo que se sale del guion. Es inevitable.

En la Cumbre del G20, que se lleva a cabo este viernes y sábado en Argentina y reúne a los mandatarios de las principales economías del mundo, ha habido uno que otro momento inesperado, incómodo.

Algunos tienen más relevancia geopolítica o económica que otros, pero todos se parecen en que dejaron a alguien, en alguna parte, parado en el lugar equivocado.

En el G20 se tratan aspectos tan complejos como la guerra comercial entre Chine y Estados Unidos, el calentamiento global, el conflicto Argentina-Reino Unido o la muerte del periodista saudita Jamal Khashoggi en Turquía, entre otros.

Poco se sabe qué hablaron los líderes mundiales sobre estos tema, o qué resolvieron. De hecho, la situación actual entre los líderes es tan tensa, que un gran logro sería que todos firmen una comunicación conjunta el sábado en la tarde.

Mientras tanto, las noticias sobre la cumbre han estado dominadas por los siguientes siete momentos inesperados.

Quizá los que menos incómodos se sintieron en este intercambio son sus protagonistas, el príncipe saudita Mohammed bin Salman (MBS) y el presidente ruso, Vladimir Putin.

Pero para todos aquellos que son críticos de esta relación, que no son pocos ni irrelevantes, esto fue una muestra desafiante de cinismo.

MBS es cuestionado por una gran parte de los países occidentales por la muerte de Khashoggi en Turquía y el presidente de ese país, Recep Tayyip Erdoğan, lo acusa directamente de ordenarlo.

Pero eso no ha impedido que personajes como el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, o Putin le declaren su apoyo abiertamente.

Trump llegó tarde al desayuno con Mauricio Macri.

Luego, en la declaración conjunta, dijo no escuchar nada de la traducción simultánea y la tiró al suelo ante la sonrisa incómoda de Macri.

”Te entendí más a ti que a este aparato”, dijo, antes de elogiar a su gobierno y recordar que se conocen hace años, cuando Macri era “muy joven y buen mozo”.

Después de la reunión, la vocera de la Casa Blanca, Sarah Huckabee-Sanders, dijo que “los dos líderes reiteraron su compromiso compartido de enfrentar los desafíos regionales como Venezuela y la actividad económica depredadora china”.

Esto último, en especial por el fuerte adjetivo, tuvo que ser desmentido por la cancillería argentina, que pretende tener buenas relaciones con China en busca de inversiones.

En un video que llegó a las redes sociales el presidente francés tiene una conversación con el saudita que no parece sencilla.

“Estoy preocupado”, parece decirle, en un audio que apenas se escucha, a lo que MBS responde “lo sé, lo sé”.

Varios medios han sometido el video a análisis de expertos y concluyeron que la conversación tiene que ver con el asesinato de Khashoggi, el cual se ha convertido en un desestabilizador de las relaciones internacionales.

A las 10.27 horas, cuando los mandatarios posaban para la llamada “foto familiar”, tembló levemente en Buenos Aires, ciudad donde muy rara vez se mueve la tierra.

Fue un sismo de 3.8 en la escala de Richter, según el Instituto Nacional de Previsión Sísmica, lo que es casi imperceptible.

Sin embargo, la noticia llegó a las redes sociales, se hizo viral y muchos pensaron lo peor al tener a las 20 personas más poderosas del mundo en la misma ciudad.

Al final, no se reportaron daños ni se alertaron las actividades del G20.

El canal argentino Crónica TV debe su éxito a la creatividad de su lenguaje informativo, pero esta vez al parecer se les fue la mano.

Cuando llegó a Argentina el primer ministro indio, Narendra Modi, el canal popular anunció la llegada de Apu, el personaje indio de Los Simpsons que suele ser discriminado en la serie animada y que para muchos está basado en estereotipos racistas.

Otros consideraron simplemente ofensivo comparar al máximo líder del segundo país más poblado del mundo con un inmigrante que tiene una tienda.

El presidente francés, Emmanuel Macron, llegó tarde en la noche a Argentina y se encontró con que nadie lo recibió al bajarse del avión, como suele ocurrir en estos eventos.

Ante la ausencia de personal protocolario, la primera mano que dio en el país fue a un trabajador del aeropuerto que llevaba un chaleco amarillo.

Macron atraviesa la situación más compleja de su gobierno hasta ahora en Francia por las protestas de grupos llamados “chalecos amarillos” en contra de los aumentos de la gasolina.

La vicepresidenta argentina, Grabriela Michetti, quien tenía que recibir al francés, explicó que se debió a un error de comunicación, y dijo que ni ella ni Macron le daban mucha trascendencia al imprevisto.

A diferencia de los demás mandatarios, Xi Jinping fue recibido por una ceremonia protocolar y bandas de guerra debido a que se quedará en el país el domingo para una visita oficial.

Cuando los presentes en el acto esperaban que se bajara del avión, salió un funcionario chino y las trompetas empezaron a sonar, hasta que se dieron cuenta de que no era Xi y tuvieron que volver a empezar.

Información tomada de prensalibre.com

Compartir